Antihielo
31-3-1999 cienciaficcion@onelist.com
Lo menos que puede decirse de "Antihielo", de Stephen Baxter, es que
es una novela altamente recomendable. Partiendo de un claro homenaje a la
obra de Verne, Baxter recrea una ucronia casi perfecta en la que la historia
de la humanidad se ve alterada por la llegada en 1750 de un asteroide compuesto por una extraña
sustancia: el antihielo. Este antihielo tiene
una serie de propiedades curiosas, la mas espectacular de las cuales es que si bien
es inerte a baja temperatura, a partir de un determinado umbral detona
con extraordinaria violencia incluso en pequeñas cantidades. Este
hecho es utilizado por los científicos ingleses del XIX para crear toda una
civilización industrial en torno al antihielo: trenes elevados de alta
velocidad, cohetes impulsados por vapor... toda la parafernalia de inventos
profetizados por Verne, pero ahora posibles y plausibles por las extraordinarias propiedades de la nueva
sustancia.
Así pues, la novela puede leerse en varios niveles completamente diferentes. Por una parte, uno puede quedarse en el obvio homenaje a Verne que
es y disfrutar de una excelente novela de aventuras del siglo XIX. Por otra, puede seguirse la magnifica ucronia que presenta, y como la llegada
del antihielo es capaz de alterar radicalmente la historia del genero humano... empezando por el desenlace de la campaña de Crimea que se narra
en la introducción. Por ultimo, el lector puede dedicarse a comprobar la
consistencia científica de los hechos e inventos descritos en la obra...
para descubrir que Baxter se ha tomado muchísimo trabajo para que todo
funcione casi como un reloj. El mismo antihielo es una idea excelente:
antimateria encapsulada en una botella magnética natural construida a partir
de un superconductor de alta temperatura. Desde luego, la fuente de energía
perfecta... si existiera, claro ;-)
¿Es "Antihielo" una obra exenta de defectos?. Ciertamente, no.
El homenaje a Verne resulta, en ocasiones, bastante agobiante. Personalmente, la
parte de los selenitas me resulto bastante extraña: aunque es perfecta
desde la perspectiva del ya mencionado homenaje a Verne y coherente con la
hipótesis del asteroide (si algo como el antihielo es factible ¿porque
no van a serlo esos seres vivos?) no deja de ser muy chocante
También es evidente que la coherencia científica de determinados puntos
de la obra esta bastante "estirada". Por ejemplo, no es inconcebible que
a finales del XIX la ciencia hubiese avanzado lo suficiente como para desarrollar un sistema de
navegación inercial como el que se describe
en el libro. Pero ciertamente, parece poco probable. Otros detalles curiosos
son:
a) El ataque con el arma de antihielo a Sebastopol esta excelentemente descrito desde la perspectiva y la experiencia vital de un observador
ingles del XIX. La secuencia de acontecimientos que culminan con la destrucción
de la ciudad es casi perfecta y concordante con una explosión por aniquilación de materia-antimateria (m-am). Sin embargo, y aunque la mayor parte
de los efectos de dicha explosión están excelentemente descritos, se ha obviado
que en una explosión de ese tipo, junto con el fogonazo térmico, existe
un importantísimo nivel de radiación gamma. Así que los soldados no solo
se queman por la bola de fuego o se quedan ciegos por el resplandor, sino que la mayor parte de ellos
deberían de sufrir un envenenamiento por radiación de algún tipo.
Eso si: una explosión m-am es casi de lo mas limpio que existe: con
los efectos destructivos de una explosión nuclear pero con una radiación residual nula.
b) En general, el problema del punto a) podría extenderse a todas las maquinas de antihielo del relato. La
aniquilación m-am genera rayos
gamma, que son muy difíciles de apantallar. Es cierto que en pequeña
cuantía: pero para cuando comienza el relato, alguien debería haberse apercibido
del fenómeno. Y ciertamente, el científico a esas alturas debería de estar muerto, achicharrado por la
radiación...
c) Un termo Deward es solamente eso... un termo. Es necesario un sistema
criogénico para mantenerlo helado, máxime cuando se esta extrayendo
materia del mismo para el funcionamiento de la maquina de antihielo. Aunque
en algún punto del libro se comenta de pasada, se hace muchísimo mas hincapié
en el termo... que no es ciertamente el punto mas importante del invento.
d) Cuando se colapsa el sistema criogénico del crucero terrestre, el antihielo que lo propulsa no estalla violentamente, aunque la cantidad
del mismo debería ser muy superior a la del proyectil que poco después
cae sobre Orleáns. Esto es así porque de hecho se comenta que el esqueleto de
dicho crucero todavía permanecía sobre el campo de batalla.
e) La recarga de combustible en la Luna resulta, cuanto menos, irreal.
No porque no pueda existir hielo tal y como se describe en el libro. Sino porque para un viaje de vuelta a la Tierra es necesario
MUCHÍSIMO mas combustible del que un solo individuo armado con una pica es capaz
de recoger en unas pocas horas... e introducir por la portilla en escasos minutos mientras asisten al apareamiento de los seres lunares. El agua
en este sistema actúa simplemente como masa de reacción. El modelo propuesto
es perfectamente viable (en la trilogía de los mundos, de Haldeman, aparece
un modelo de sonda propulsada por antimateria con ese esquema) pero necesita
MUCHÍSIMO combustible, porque es bastante ineficiente... a pesar del ingenioso
acelerador de plasma basado en superconductividad que se propone en el
libro. La verdad es que la coherencia de la escena esta, cuanto menos,
cogida de los pelos ;-)
f) Al lanzar la Faetón contra la pequeña luna, no solamente
debería
de producirse una explosión colosal: toda la pequeña luna debería
de irse al garete. Para empezar, la cantidad de energía liberada es inmensa: la violencia de la
explosión debería reducir la roca a pequeños
fragmentos. Suponiendo que eso no sucediera, el incremento de temperatura debido
al estallido debería de inestabilizar la mayor parte del antihielo que
la compone, dando lugar a una reacción en cadena: antihielo que provoca
una reacción m-am, que desprende energía, que hace fallar al superconductor
de alta temperatura, que libera mas antihielo que reacciona con la materia normal etc.
podría objetarse que quizás no existe suficiente materia
normal para mantener la reacción, pero eso no es cierto, puesto que el superconductor debe estar forzosamente constituido por materia normal.
Por ultimo, aunque la roca no fuese reducida a escombros ni aniquilada
en una reacción en cadena, es evidente que experimentaría un cambio radical
en los parámetros de su orbita por el impulso del estallido, que podría, bien hacerla caer a la Tierra, bien expulsarla de la orbita de nuestro planeta.
Por supuesto, siempre podría argumentarse que el antihielo no es exactamente lo que parece, pero entonces la novela pierde parte de su encanto:
el flogisto como solución deus ex machina nunca ha sido muy elegante
;-)
En fin, lo dicho: una ucronia MUY interesante
© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 1999