Matrix Revolutions: El fin de una serie
Bueno, pues se acabo. Lo mejor de las trilogías es eso, que antes o después
se acaban. Uno puede entonces sentarse tranquilamente y preguntarse ¿que puede
sacarse de todo esto?. En el caso de Matrix y sus secuelas esa es, sin duda, una
buena pregunta.
Matrix
Revolutions puede analizarse de dos modos, como película y como conclusión de la
serie. Como película se divide en tres partes bien diferenciadas: explicaciones,
batalla y pelea final. Quizás cuatro, si consideramos el epilogo como un
elemento independiente de las tres anteriores. En mi opinión, la primera parte
resulta simplemente patética. Su principal virtud es abrir los ojos al
espectador sobre el hecho que después de todo Reloaded no es mas que una cáscara
vacía. Y lo que es peor, que las sofisticadas explicaciones que se expusieron en
su día entre los aficionados para intentar justificar alguna de las
injustificables escenas finales de la anterior entrega no eran mas que
autenticas y genuinas pajas mentales. ¿Porque Neo controla las maquinas desde el
exterior de Matrix?. Porque si. ¿Es el mundo de Matrix una simulación anidada?.
No se sabe. ¿Cual es el papel de Merovingio?. Ninguno. ¿Cual es el papel de la
mujer de Merovingio. Lucir el escote. Y así sucesivamente. Además, y para que no
se note mucho su insoportable falta de ideas para resolver sus propios
desatinos, los directores del engendro deciden intentar correr una cortina
de humo en forma de huida hacia adelante, metiendo cada vez mas elementos
incoherentes o absurdos aderezados con generosas dosis de incomprensibles
discursos metafísicos. La verdad, el oráculo de Delfos tal y como lo describía
Herodoto tenia mucha mas gracia. El resultado es que a los diez minutos uno no
sabe si esta mas aburrido que harto o viceversa
Otro problema de esta primera parte es que hay que reconocer que
es una putada que pierdas uno de los actores principales de la película en mitad
del rodaje. Los hermanos intentan solucionar la situación como buenamente
pudieron, pero lo único que uno saca en claro de sus explicaciones es que los
programas de Matrix utilizan carcasas intercambiables como los teléfonos móviles.
Y que tienen el gusto en el culo.
Una vez el espectador asume que si busca explicaciones lo mejor
que puede hacer es comprarse una enciclopedia, porque en esta entrega no va a
encontrarlas, hay que reconocer que la película gana. Tras un conato de fiesta
rave como la de la película anterior entramos en la segunda parte, la
batalla. La batalla es eso, una batalla. Espectacular, confusa, muchos tiros,
muchas maquinas, mucho movimiento de cámara mareante, persecuciones, mas tiros,
emoción a raudales etc. Muy entretenida y quizás lo mejor de la película con
diferencia. Habría quedado mejor si los diseñadores de maquinas militares de
Sion se hubieran tomado la molestia de poner aunque fuera un ligero blindaje a
la parte frontal de las impresionantes armaduras realimentadas para que los
trozos de metralla no se cargaran a los tripulantes. Los proyectiles con cabeza
buscadora construidos en la cocina y con cabeza explosiva de pólvora negra
molida a mano son muy originales pero me parecieron bastante mejorables. Pero en
fin, como a estas alturas ya esta meridianamente claro que esperar explicaciones
consistentes de estos tíos es como pedirle peras al olmo tampoco molesta
demasiado.
La batalla termina, como estaba previsto, con los humanos en
el rincón rodeados de maquinas dispuestos a destrozarlos. Pero, ah, para eso
esta Neo. Tras una escena lacrimógeno/amorosa entramos en la tercera parte: la
pelea final. Vuelve a confirmarse algo que ya sabíamos: las maquinas no tienen
gusto estético. La ciudad de las maquinas es mas bien penosilla, pero cumple su
función. La supermáquina rectora es muy muy penosa, pero bueno, tampoco vamos a
ponernos bordes: total, que parezca un erizo con la cara de un tío gordo no
tiene porque tener nada de particular. Lastima que me recordara tantísimo
a la imagen virtual de "El cortador de césped", el recuerdo le quito toda la
gracia a la escena. En fin, igual era un homenaje. En cualquier caso, burla
burlando y como quien no quiere la cosa llegamos al desenlace: como podía
deducirse del trailer el malo no es la maquina, que esclaviza a los humanos por
su bien, sino Smith, que entre batalla y batalla se ha comido Matrix con humanos
y todo y amenaza comerse a la maquina de postre. Llega Neo, pelea con Smith,
Smith es destruido. Fin. ¿Os parece resumido?. Pues he sido la mar de prolijo
dando explicaciones. Tras esto viene el epilogo de color (rosado) . Como
era de esperar Matrix se salva, la maquina se salva, los humanos se salvan, el
oráculo se salva la-niña-hindu-que-no-se-sabe-que-pinta-pero-tienen-unos-ojazos-muy-grandes
se salva y la peli acaba en un parque con un amanecer/puesta de sol de colorines
y frase típica abriendo la posibilidad a las pertinentes continuaciones.
Patético.
Vista como conjunto la película quizás tiene un pase. Dos terceras
partes de la misma son entretenidas, y se han corregido muchos de los defectos
de Reloaded, incluyendo la mesura en las peleas y la no proliferación de
elementos desquiciantes. Además se agradece que este rodada de un modo
prácticamente integro en el mundo real, lo que aporta novedad al conjunto. En
cambio considerada como tercera y de momento ultima parte de la serie, la
principal conclusión que ofrece Revolutions es que Reloaded directamente
sobraba. Con la perspectiva que dan las tres entregas parece evidente que el
caso de los Wachowsky es el del típico burro que soplo la flauta. El resultado
de ese soplido fue una obra maestra que se llamo Matrix. Pero claro, cuando les
preguntaron como continuaba aquello debieron contestar lo primero que les vino a
la boca: que era una trilogía, porque ya se sabe que el numero tres esta
relacionado con el Mesías etc. El problema es que solo tenían ideas para
película y media como mucho. así que parieron el engendrillo de Reloaded rodando
unas cuantas peleas para rellenar metraje e insertando una infumable parte final
a base de poner ladrillos unos encima de otros prometiendo al espectador una
magnifica catedral gótica para la tercera parte. Debieron pensar que entre
película y película tendrían tiempo para encontrar una solución para el embolado
en que se habían metido apuntalando la temblorosa pared que amenazaba con
derrumbárseles encima. No lo consiguieron y el resultado es que en vez de
catedral gótica nos hemos encontrado con un gallinero que al principio de esta
película termina convirtiéndose en poco mas que un derrumbe controlado de las
expectativas creadas. Lo que no deja de ser una pena, porque sin alguna de las
incoherencias que plantea Reloaded, Revolutions quizás nunca habría sido una
magnifica conclusión de la entrega, pero por lo menos habría resultado digna y
consistente. así, con todos los respetos, sencillamente no hay por donde
cogerla. Esperar tres películas para ver al Norton antivirus liquidando a un
virus en la CPU, formateando el disco duro y volviendo a instalar el sistema
operativo dejándolo todo casi como estaba tampoco tiene tanto misterio.
En fin, una lastima. De las tres me quedo con toda la primera, con
la persecución de la autopista de la segunda y si acaso con la batalla y la
pelea final de esta entrega. De la mayor parte del final de Reloaded casi mejor
correr un tupido velo, y lo mismo respecto tanto de la primera parte de
Revolutions como el edulcorado e insisto, en mi opinión patético final de la
(por el momento) conclusión de la serie.
Para terminar, un cometario al margen. Como dije, la conclusión de
Matrix Revolutions se presta a todo tipo de continuaciones. Después de todo, al
final resulta que el discurso del Arquitecto es rigurosamente cierto en todos y
cada uno de sus puntos (si, como oís, literalmente al pie de la letra. Para los
que luego se quejan de spoilers). Por lo tanto podemos encontrarnos sin
problemas con Matrix 7, Matrix 8 o Matrix N. Eso si, en lo que a mi respecta y
en este momento va a ir a verlas su señor padre
(C) Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 2003