Remolcando a Jehová

El capitán de un petrolero, forzosamente retirado tras
un desastre ecológico en se vio envuelto su barco, recibe la sorprendente
visita de un arcángel que viene a proponerle un no menos sorprendente
trabajo: volver a hacerse cargo de su nave para remolcar el cadáver de Dios,
que ha aparecido flotando enfrente de las costas de África. El Vaticano,
haciendo caso de la voluntad de los ángeles (que están muriendo a puñados
por empatia con su creador) ha decidido fletar el superpetróleo, recién
reparado, para arrastras el cuerpo de Dios hasta una tumba que se ha
preparado en el hielo ártico. A lo largo del viaje, el autor, en un tono
mordaz e irreverente, hace un análisis de los efectos que la muerte de el
Creador produce entre aquellos que de repente se ven enfrentados no solo a
una prueba irrefutable de la existencia de Dios sino también al hecho
aparentemente irreversible de su muerte.
Remolcando a Jehová es una obra en ocasiones francamente divertida,
especialmente por el modo en que el autor consigue llevar casi hasta el
absurdo determinadas situaciones asociadas a la aparición del cuerpo de
Dios, como la actitud adoptada por las feministas y los racionalistas
(aunque otras, como la del Vaticano, están claramente desaprovechadas). Su
irreverencia también resulta a menudo sumamente refrescante. Sin embargo,
también hay que reconocer que es una obra algo irregular. Ello se percibe
especialmente a partir del surrealista interludio que el autor se permite en
torno a la mitad de la obra (con un carácter mas filosófico que otra cosa),
que en mi opinión solo contribuye a romper un ritmo hasta entonces excelente
y que mantenía al lector amarrado a la lectura. A esta sensación de
irregularidad contribuye también, sin duda, el hecho de que el libro en
realidad forma parte de una trilogía y en algunos momentos se nota bastante:
Aunque el final es claramente auto conclusivo, no es menos cierto que la
mayor parte de las situaciones presentadas se resuelven de un modo como
mínimo bastante precipitado.
En resumen, una obra interesante por la temática tratada y por el modo en
que se aborda, bastante divertida y muy irreverente que sin embargo en mi
opinión no termina de estar plenamente lograda
© Cristóbal Pérez-Castejón Carpena 2004